Historias bonitas para des-silenciar tu móvil

Foto:  Chris Green

Foto: Chris Green

El siguiente texto es una traducción de un artículo de Jackson Roach, titulado “Play it Again, Roman.”


Es fácil olvidarse de todos los pequeños sonidos, de los pops y crujidos y de los beeps y chasquidos que me rodean en mi día a día. Estoy constantemente filtrando, enfocando y silenciando todos estos sonidos. Y lo noto especialmente en los aparatos que uso diariamente. Lejos quedaron los días de las ruidosas máquinas de escribir que hacían claa-ching. Parece que el sonido es algo completamente ajeno a la función de las nuevas tecnologías. Yo mismo, por defecto, tengo el teléfono en silencio.

O, al menos, lo tenía. The Sound of the Artificial World, un episodio de 99% invisible, cambió completamente mi forma de ver las cosas. Desde entonces mi móvil está constantemente sonando y silbando y chasqueando. Y cada sonido significa algo. Cada sonido es importante para la forma en la que uso este aparato de mi bolsillo. Y todo por esta historia, y la manera en la que repite un diminuto clip de sonidos increíbles.

El momento en el que hace esto empieza alrededor del minuto 1:25. El presentador, con una voz ligeramente rasgada, de 99% Invisible, Roman Mars, está entrevistando al diseñador de sonido Jim McKee sobre el trabajo que hace para empresas de tecnologías como Yahoo. McKee describe su proceso:

McKee: Básicamente lo que hago es crear un puñado de sonidos de botones.

Mars: Estos son, o serán, botones para un widget de Yahoo.

McKee: Yo digo, vale chicos decidme cuáles son los que más se aproximan. Y al final acabas con, no sé, 38 sonidos.

Y en este momento McKee lanza un clip: esos 38 sonidos, un redoble de minúsculos y goteantes estallidos y contoneos y cierres, uno detrás de otro en una rápida sucesión.

cymatics

Es un compendio perfecto de lo que 99% Invisible está intentando hacer: que nos fijemos en los trocitos de diseño de los que normalmente nos olvidamos, que pasan desaparecidos, que son un “99% invisibles”. Se trata de transformar el segundo plano en el primer plano. En una secuencia de dos segundos de sonidos tenemos un mes del trabajo duro de McKee inyectado en nuestros tímpanos. A estas alturas le debo bastante tiempo de trabajo, de prueba y error tras prueba y error que se ve condensado en el sonido que hace un botón.

Entonces, mientras todavía estoy impresionado por todo el meticuloso trabajo de diseño que hay detrás de lo que acaba siendo un sonido chiquitito (que posiblemente habría silenciado), Mars lo lleva a otro nivel:

Mars: me encanta, podría escucharlo todo el día. De hecho, escuchémoslo otra vez.

Y después – flipa – lo pone otra vez. Y esta vez es completamente distinto. La repetición hace más que enfatizar la información expresada la primera vez que escuchamos el clip. Cambia todo lo que está ocurriendo, cambia la forma en la que el oyente interactúa con el sonido. Al reproducirlo otra vez, después de haber obtenido los hechos necesarios de él, Mars nos obliga a prestar atención al sonido en sí, a prestar atención a la variedad de tonos de color y texturas ondeando caleidoscópicamente de tus auriculares.

Emily D

Es pasar de expresar información factual, información de la cantidad de horas entregadas al sonido, a expresar una experiencia sensorial. De repente paso de pensar “Wow, ¡esos son muchos sonidos!” a “Wow, ¡¡¡escucha como suenan todos esos sonidos!!!”. El clip está funcionando de una forma completamente distinta, de una forma más física, entregándome visceralmente, con la carne y el hueso de mis propios oídos.

Y vaya que si es placentero. Me da escalofríos y me hace reír al mismo tiempo (sobre todo ese adorable y agudo alambre del final). A Mars también le pasa, incapaz (y realmente sin intentar) de esconder su risa juvenil. “Dios mío,” dice.

¡Dios mío, en efecto!

El sonido es un sentido muy tangible (algunos incluso lo llaman “tacto en la distancia”). Eso significa que podemos usarlo para estirar el brazo y atrapar a nuestros oyentes (lo siento, tenía que hacer la gracia). Una forma muy efectiva de hacer esto es repetir el sonido con el que quieres atrapar a tu oyente. Dales una segunda oportunidad de escucharlo, para que conecten con él de una forma distinta. Déjales que se den el gusto de sentirlo físicamente en su cuerpo. Reformula el sonido, encuentra alegría en él, y haz que ellos encuentren felicidad también.

Y quién sabe, quizá consigues que “de-silencien” su iPhone.


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Por Alejandro Tena y Andrea Watkins (trad.)

 

The Sound of the Artificial World - Producido por Roman Mars en 99% Invisible en 2011.
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